Entrevista a Laura Claravall  Editora de Ediciones del Subsuelo



En 2011 nació Ediciones del Subsuelo, una editorial «pequeña» en volúmenes, pero, y no es un elogio, grande en contenidos. Hasta ahora, Ediciones del Subsuelo logra superarse título a título.
Laura Claravall, la editora, no puede disimular que selecciona minuciosamente los autores que llegarán al lector y con el arte que requiere la edición va dando forma y vida a aquellos textos que formarán parte de su fondo de biblioteca.
Los títulos de Ediciones del Subsuelo ofrecen el cuerpo y alma de sus protagonistas que parecen pedir al lector una lectura calmada. Uno puede leer donde quiera, faltaría más, pero leer renunciando al ritual de la lectura… los libros de Ediciones del Subsuelo son el andamio de ese ritual que es el encuentro del lector con el autor por medio del libro que ha escrito, que el editor ha editado y un librero ha ofrecido en sus estanterías.


Entre «El latín ha muerto, ¡Viva el latín!» de Wilfried Stroh y «El maquinista del oído» de Gert Jonke, ¿ha cambiado mucho la idea original de Ediciones del Subsuelo?

La idea original se mantiene desde el primer libro que publicamos. El deseo de Ediciones del Subsuelo es proporcionar al lector títulos de autores desconocidos o poco editados en español que aporten nuevas visiones o puntos de vista sobre la literatura, ya sea en el campo de la creación, en la colección Narrativa, ya sea en el de la interpretación y análisis de las obras literarias, en la colección Ensayo.


¿Se puede explicar el detonante que desencadena el nacimiento de Ediciones del Subsuelo?

Tras diez años trabajando en el mundo editorial se fue abriendo paso la idea de crear una editorial en la que poder editar los libros que a mí me parecían interesantes y que no encontraba publicados por otros sellos. Para ello he contado con la inestimable colaboración de Xavier Grass, que en estos primeros años ha aportado toda su experiencia a este proyecto.


Supongo que para usted la edición es un placer. ¿Cómo lo explica?

En efecto, podría decirse que es un placer. Me costaría bastante tener que elegir sólo uno de los distintos pasos de la edición, desde la elección del texto, pasando por la traducción (en determinados casos también me encargo de traducir), la maquetación y las últimas correcciones de pruebas antes de llevarlo a la imprenta. Lo cierto es que disfruto enormemente de cada uno de ellos.



¿Qué supone para una editora como usted recibir el libro en el que ha invertido tantas horas, ya listo para la distribución y que empiece a correr solo?

Este es el punto culminante de todo el proceso, el motivo por el que lo empezaste. Sin embargo, no puedes evitar cierto temor a que hayan quedado erratas, a si gustará la portada, si interesará el contenido o si conseguirás llegar a los lectores a los que sabes que puede gustar el libro. En ese momento empieza otra labor: la de intentar conseguir la máxima difusión.


¿Qué cree que ha pasado estos últimos años para que cualquiera se atreva a escribir un libro?

Hace años que tengo la sensación de que se está desvalorizando al escritor vocacional, ese que no puede vivir sin escribir, que puede pasar días en busca de la palabra que más describe aquello que quiere transmitir. A mí personalmente me parece fantástico que la gente que siente la necesidad de escribir lo haga. Lo que no tengo tan claro es que valga la pena que muchos de ellos se publiquen. Para mí, el principal problema está en el escaso nivel de exigencia que se advierte en algunos escritores y, en igual o mayor medida, en la misma baja exigencia que a veces mostramos quienes editamos libros. Por suerte, ha habido, hay y seguirá habiendo buenos escritores.

Hace poco conocí a una persona que había escrito un libro para un conocido autor, permítame que no de nombres pero sentí una enorme tristeza. ¿Cómo una editorial acepta un texto escrito por A pero que firma B?

Aunque es sabido que existen lo que se conoce como "escritores fantasma" o "negros", es algo que francamente me resulta difícil aceptar. Me parece directamente un fraude.

Entrevista publicada en la revista Agatthos.